Las cajas de medicamentos suelen tener una historia previa: en una vida anterior habían sido, por ejemplo, envases de bebida y, por lo tanto, en mayor o menor medida proceden directamente del cubo de la basura. Para transformarlas en algo atractivo, Barcelona Cartonboard no necesita mucho: una planta de separación, una máquina papelera y una docena de carretillas elevadoras de alto rendimiento.
Ver el testimonio de cliente